A modo de despedida temporal del blog (como anuncié, hasta mediados de febrero, cuando acaben los exámenes, no quiero ponerme a escribir en serio), he decidido hacer una recopilación de poemas escritos por mí y que colgué en el antiguo blog. No tienen copyright ni nada de eso, así que se pueden usar libremente pues para recitárselos a la churri, por ejemplo. Claro, si vas a publicar alguno en tu web o blog, me gustaría que me lo hicieras saber. No es que sean gran cosa, pero oye, ya que los he estado pensando y escribiendo… Ahí van:
Mira aquella estrella roja en el cielo
envuelta en esta densa capa de azabache
luchando por ser vista por tus ojos negros
brillando como ninguna por alcanzar tu pecho,
queriendo latir junto a tu corazón…
Esa estrella, preciosa, es símbolo de mi amor.
El perfume de tu boca
esa delicia que quiero yo probar,
ese pecado en tus labios
tan difícil de alcanzar,
que es un placer que derrota,
y no lo saben los sabios,
que quiero ser muerto
(y después resucitado)
por ese bendito infierno
que es el placer de tus labios.
Porque te veo y pierdo la vida
porque no te puedo sacar de mi loca cabeza
porque si cada día te maldigo,
cada noche te adoro en sueños.
Porque eres preciosa,
la forma femenina más gloriosa
que jamás he conocido.
Porque te quiero, te odio,
te adoro y me muero.
Porque eres bella, eres cruel,
porque eres ángel traicionero,
porque tienes fríos los ojos,
porque a tus labios me arrojo
por esto
quiero morirme en tu infierno.
Mírame y sabré qué es vivir,
abrázame y mataré por ti,
bésame y te daré el mundo entero,
quiéreme y te querré eternamente
… y entonces
plasmé tu cuerpo en papel,
plasmé tu cuerpo en un lienzo,
para que no lo besara el viento
y poder besarte yo,
y ver en cada momento
una imagen, en silencio,
tu voz diciéndome adiós.
Hoy al despertar
he recordado tu aroma,
amanecer respirando
tu perfume de mujer
tu fragancia inolvidable
la promesa inalcanzable
de un amor que se respira,
y no es más que fantasía,
que no hay más piel que la mía
aquí, donde sólo respiro amor.
Este es un poco chorras (consejo: no recitarlo al oidillo de ninguna):
Porque eres blanca,
amarilla o negra.
Porque eres suave,
y además eres bella.
Porque estás ahí siempre
cuando menos lo esperas.
Porque eres alta
y a la vez intensa.
Porque a veces te abres
y otras veces, te cierras.
Por eso y por mucho más,
seas de hierro o de madera,
a ti, mi querida puerta,
te dedico este poema.
Estos ya son normales:
Si sueño que estoy despierto,
duermo,
pues quiero pensar que soñando
sí te encontraré en mis sueños.
Entre tus brazos de fuego
moriré abrazado,
caeré abrasado.
No hay muerte con tal deseo
que perder mi corta vida
entre el calor de tus brazos.
Si no me entrego a tus labios
te pido perdón, mi amada,
pues no merezco tus palabras
y mucho menos tu tacto.
Ayer, desde la ventana,
el viento me trajo un suspiro,
la dulce voz que el destino
me regaló a que escuchara,
una triste voz de mayo,
que palabra tras palabra,
se lamentaba en su alma
como todo enamorado.
Es esa tu voz, princesa,
cuando amas a tu amado.
Yo no soy destinatario,
ya sabes por qué es mi pena.
Duerme de espaldas a la ventana,
donde el aire de la noche
dibuja el perfil de sus nalgas.
Sus cabellos ensombrecidos
caen tibios sobre la almohada,
su hombro es un desnudo monte
al abrigo de la madrugada.
El viento susurra en su oído
cual si cantara a su amada
en silencio, sólo su nombre.
Sueña que está de besos bañada
y entre sueños, un dulce suspiro,
de la brisa que la acompaña.
Es su eterno amante insomne
que entre sus frescos brazos, la abraza.
Estos los denominé “antihaikus”. Imagina por qué:
Ruiseñores trinando
en tu ventana
cantos beligerantes.
Árboles sin otoño
nieve de fuego
pasión en primavera.
Aquí volvemos a la normalidad:
Tarde de amantes en primavera
y un abedul que sueña volar,
un beso tuyo despertará mi vida
y en una caricia volveré a soñar.
Tres abejas en busca de flores
en lo más alto de tu paladar,
el sol que, a brisa, los corazones,
nunca logran apagar.
Tu último aliento sabor a miel
en un paraíso que invita a pasear,
la próxima guerra, que sea con lengua,
si ambos nos luchamos podemos ganar.
De gotitas de sal
está lleno el mar
de estrellitas de hielo
está lleno el cielo
y de tus besos, amor,
está escaso mi corazón.
Verdes y azules, ríos de plata,
ríos de plata, de sueños maduros.
Heridas provocadas por labios que matan
haciendo que en un beso se pare el mundo.
Destellos de ojos fugaces que acaban
cerrados cual estrellas que pierden su turno.
Mezcla de sabores, pasiones agitadas,
víctimas del acto del sentido del gusto.
Deseos que se encienden entre bocas privadas
en un placer extremo de sólo unos minutos.
Provocar una furia que agita dos gargantas…
Mi alma has robado. A tus besos sucumbo.
Después, hay un par de poemas que están dedicados a un par de amigas mías (escritos durante la época del antiguo blog), pero esos no los voy a publicar aquí porque ya son suyos y se los dediqué con cariño
Y con esta entrada me despido temporalmente de este blog. Cuando termine la época de exámenes ya promocionaré este blog (y el otro) entre mis amigos/as (si no lo descubren antes) y ya comenzaré la tercera fase.
Gracias a todos/as l@s que entráis por aquí. Sed libres de dejar comentarios (y aunque no escriba entradas, seguro que contesto
). Hasta dentro de un mes…
¿Cuándo vas a poner a poner más poemas?, me gustan mucho, los que más el 3º y el de “Duerme de espaldas a la ventana…” (éste último sobre todo). El de la puerta es un puntazo, jeje. Te salen muy bien, felicidades, sigue así.
`^_-´
Por: Laura el Mayo 20, 2008
a las 10:19 am
Gracias ^_^ Ahora me ha vuelto a dar por escribir otra vez. Bueno, lo estoy intentando, se hace lo que se puede. Tú sigue las aventuras de mis poemas en el blog, que por ahí andan
Por: -AL- el Mayo 20, 2008
a las 7:17 pm