El examen de ayer no se puede decir que fuera maravilloso. Se puede decir que incluso fue el más complicado de todos los que he hecho este mes, por muy tipo test que fuera, y fue aquel en el que confié más en mi suerte. Vamos a ver si la suerte también confía en mí.
Ayer tarde había quedado con Espe por cosas de apuntes. Mientras hablábamos apareció Raquel. Y entonces puse rumbo a la facultad…
En el examen hacía un calor de muerte. Y además se escuchaba música. Sí, porque por allí también hay obreros que ponen la radio…
Hicimos una parte del examen y luego nos dieron un intervalo de tiempo “x” para descansar o hacer cualquier tipo de actividad inusual que no se permite hacer durante los exámenes. Yo iba a aprovechar ese tiempo para ganarme un dinerillo extra en el metro cantando coplas, pero me encontré con Juan Alfonso después de muchos años sin vernos (estos días han sido eternos), que ya había terminado todos sus exámenes, y estuvimos planeando qué hacer para cuando yo terminara el mío.
Me encontré con Marco, y hablé un poco con él y, un rato después, me encontré con J, antiguo macho alfa. Sí, antiguo. Estos días se ha descuidado mucho. Igual recupera fuerzas durante el verano, pero ahora no es el mismo. Incluso antes del examen me había dicho que la segunda parte no le preocupaba y durante el examen, que estaba a mi lado, le veía muy apurado. Yo ya se lo dije: “tío, lo hacemos a quiniela”. Claro, que también es verdad que la quiniela es difícil que te toque, pero yo soy de los que les gusta arriesgar ^_^
Y terminó mi agotador mes de junio de exámenes. Y, como todo mes de junio de todos los años que termino con los exámenes, pienso: “y ahora, ¿qué?”. He terminado pero, ¿soy feliz? Y Juan Alfonso y yo nos íbamos a dirigir a Colón para ser felices con nuestra selección…
El último día del último examen íbamos a hacer una bonita celebración reuniéndonos todos y quedando para tomar algo. Al final, de toda la gente que iba a acudir al encuentro, sólo aparecieron Laura y mami. Y a ellas no les apetecía mucho ir a Colón. Pero tampoco podíamos permitir que hubieran llegado de tan lejanas tierras do habitan para luego dejarlas solas porque sí. Había que pensar una manera de solucionar todo y que todos saliéramos ganando. Pero, si la había, no la encontramos.
Volví a quedar con Espe por lo de los apuntes y hablé un rato con ella mientras veía españolas pasar con la bandera de nuestro país. Me despedí de ella y proseguimos nuestro camino. Nunca llegaría a abrazar a la chica de la bandera para celebrar la victoria de nuestra oh selección, selección, orgullo de nuestro país…

Acabamos los cuatro en la estación de autobuses porque Laura tenía que comprar un billete. Nos repartimos entre las dos colas (bueno, mami en una y nosotros tres en otra, no fue muy equitativo que dijéramos) y mami avanzó un poco más y ganó la carrera de las colas, llevándose un Eloy, aunque a Laura le faltó muy poco para ganar. Fue una victoria muy ajustada. Así que Laura se tendrá que conformar el curso que viene con un papi y un J, dos por el precio de uno.
Podríamos haber vuelto desde allí a Colón, pero al final estuvimos deliberando y se decidió por mayoría ir a Aluche, que Juan Alfonso lo estaba proponiendo. De hecho, se puede decir que fue él el que eligió nuestro destino, aunque también influyó la presencia de las chicas.
Era cuestión de tiempo conocer al Emperador de Aluche. Juan Alfonso me había hablado mucho de él y de su gente, pero nunca habíamos llegado a coincidir en el mismo lugar al mismo tiempo pese a que el valeroso caballero DFDLM insistía en ello. Y ayer las condiciones fueron propicias para que sucediera.
Quedamos con Emilio I de Aluche dos barrios más arriba del lugar al que luego terminamos yendo. Esto es porque el lugar inicial estaba cerrado. Así que andamos y andamos para descubrir luego que habíamos bajado medio mundo. Pero al menos sirvió para que pudiéramos ir hablando un ratillo.
Llegamos, pedimos, al rato llegó Dani, otro amigo de Juan Alfonso, y ahí comenzó todo. Eché de menos a papi en esos momentos para que pudiera ver lo divertidas que estaban Laura y mami anoche. Qué risas que nos echamos… Y salió también una conversación sobre el blog. Laura y mami diciendo que su personaje de ficción favorito es Jit, que tiene el Ataque Oveja… Emilio que también visita el blog… Y yo pensando: “Oh, Dios mío, he pervertido las mentes de todos estos pobres chicos con mis rayadas…”.
** Aquí irían divertidos momentos con Laura y mami y nuestras comparaciones Laura- mami- Emilio- yo a ver quién se acababa antes su jarra **
Para finalizar la noche, fuimos a un local cercano en plan rápido y Juan Alfonso, que hay que reconocer que ayer era su día, se llevó una mochila de regalo. Emilio y Dani me cayeron genial y a lo mejor se vienen al Día G. Laura y mami no sé si llegarían a casa sanas y salvas…
Así que, Espe, al final vimos a la selección desde la tele. Pero lo pasamos mejor que si hubiéramos estado allí…
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El Día G. Ese día en que todo está planeado pero nada va a salir como se espera. Ayer las chicas me preguntaron el por qué de mi posición ante tal día. Bueno, prefiero estar con los amigos, pasarlo bien con ellos, qué sé yo. Claro, que Chispita ha convocado un botellón para antes del momento, supongo que para ayudar a los colegas a pillar cacho después. Eh, que si se da la oportunidad servidor no va a perderla usando el pagafantismo como forma de vida. Pero ya he comentado mi posición de ala derecha y, por ahora, ese es el plan.
Cada vez estoy más cerca del próximo curso. Eso me gusta, pero por otra parte me aterra. Pero aún queda un verano por delante, así que no tengo por qué preocuparme ahora. Lo que sí estoy haciendo es comenzar a formar el equipo de “Vengadores” (papi tenía a sus ángeles y a sus apóstoles, pues yo tendré los Vengadores y así cuando entremos al laboratorio podré decir aquello de “¡Vengadores! ¡Uníos!”). Por ahora, Laura es la participante 2 de 4. Al final no podremos ir juntos y tendré que rehacer el equipo, pero ahora mismo cuento con ella…
Proyectos para los próximos días: vídeo nuevo en que Jit hace frente a una invasión alienígena, un gif animado con los caballeros aluchenses, y el primer capítulo de mi próxima novela corta.